Su simpatía andaluza no tarda en aparecer. Pedro Ríos (Málaga, 1971) nos atiende desde su despacho de presidente de la Federación Andaluza de Squash. Técnico en Dirección de Entidades Deportivas 1999 por el Instituto Kernaba, Asesor fiscal, casado y con dos hijos, Pedro ha sido un excelente jugador (5 veces subcampeón de Andalucía y actual número uno +45 años) y trata de impulsar al máximo el deporte que le apasiona.
Este año hay una cita muy importante. ¿Qué esperáis del Mundial Femenino que se disputará en invierno en Madrid?
Aunque el squash andaluz no dispone de nivel para estar representado en ese evento, la número uno del squash español, la catalana Elisabet Sado, y Laura Alonso, que está jugando muy bien, sí que jugarán por nuestro país. Lo que harán será participar, porque llegar adelante será muy difícil por el gran nivel de otros países. Lo más importante es promocionar el squash lo máximo posible. Y también mostrar por televisión la pista de cristal que tenemos en la Federación Española.
¿Por qué defiendes el squash?
Mucha gente dice que es muy peligroso. Que se sufre muchas lesiones. Pero yo veo mucho más peligrosos otros deportes. El squash puede tener riesgos si uno se mete en la pista a lo loco. El que dice, venga, he terminado de trabajar y me voy corriendo a la pista sin calentar ni estirar. O gente que no tiene ni un mínimo conocimiento de cómo se debe jugar. Pero eso pasa en muchas más disciplinas. Y además, el nuestro es un deporte espectacular. Cuanto más alto sea el nivel de los practicantes, más se nota la espectacularidad del squash.
¿Quiénes son las potencias?
En Europa, Francia e Inglaterra son los más fuertes. Y a nivel mundial les está desbancando Egipto, con muchos jugadores entre los mejores del mundo.
¿Es complicado seguir esas noticias y torneos?
Uff…es bastante difícil. Quizá también los medios no le dan el espacio necesario, tanto en televisión como en prensa. Quizá por eso cuesta mucho levantarlo.
¿El ser tan exigente lo convierte en minoritario?
Al contrario. En la zona donde yo vivo, la Costa del Sol, ha crecido mucho el pádel. Y buena parte de esa gente antes jugaba al squash. Pero muchos se están dando cuenta de que el ejercicio que realizaban con nuestro deporte no lo consiguen con el pádel. Es un deporte bonito, pero los que les gusta luchar y sudar echan de menos el squash. Y eso es lo bonito. Dar todo lo que puedes.
¿El squash nacional avanza, se estanca o retrocede?
Hace un tiempo estaba bastante regularcillo. Pero llevamos un par de años que se ha estabilizado la Federación. Cuando hay menos luchas internas, es cuando más se avanza al estar todos a una. Por ejemplo, en el Open de Palencia hubo que poner un tope a las inscripciones en 80 jugadores para poder concluir en un fin de semana.
¿Esperanzado con que el squash sea olímpico?
Lo veo difícil, pero hay deportes que son olímpicos y comparados con el squash…no sé que decirte. Pero no depende de nosotros…
Suena muy bien lo de presidente de la Federación Andaluza. ¿Es para tanto el cargo o también hay mucho de voluntarismo en tu labor?
Si no hay ‘pringaos’ en esto, yo creo que no funcionaría nunca. (Risas) Le tengo que dedicar tiempo todos los días porque si no esto no va. Quizá sea el que más curro…¡y al que más dinero le cuesta estar aquí! En un deporte pequeño que no mueva mucho dinero, parece que a la gente no le gusta mucho implicarse. La Junta de Andalucía nos ha ayudado con un local para la sede. Pero es cierto que te quitas tiempo de tu trabajo y familia. Uno lo hace con gusto. A mi me encanta viajar y conoces mucha gente
¿Y cómo te metes en esto?
Yo siempre he sido deportista. Empecé en el fútbol, como todo el mundo. Cuando hice la mili me dediqué al tenis. Seguí durante tres o cuatro años, pero decía: esto es poco para mí. Probé el squash y seguí, seguí y seguí hasta que ya comencé a entrenar y prepararme más en serio para disputar campeonatos.
Has tenido una larga trayectoria. Y continúas como veterano
Ahora mismo, soy el número uno de España en +45 años. Quizá recuerdo con especial cariño la primera final que alcancé en el Campeonato de Andalucía. Sólo llevaba cinco o seis años jugando y tenía los nervios a tope. Luego he disputado otras cuatro finales, aunque nunca he llegado a ganar el título.
Por tanto, recomiendas hacer deporte pasada la juventud
Es que hay que seguir. En nuestros campeonatos de veteranos se ve hasta gente de 60 años jugando. Ahora han sacado una bola que bota más y que permite hacer más sencillo el squash. Yo soy de los que piensa que una persona empieza a ir hacia atrás en el momento que deja de trabajar o de hacer deporte. Siempre hay que tener actividad.
¿Qué tal la experiencia del Curso en Kernaba?
Me ayudó bastante. Vi cosas que a lo mejor no veía. Yo sabía mucho de números, pero al hablar de deporte varía mucho todo. Me vino bastante bien y estoy contento de haberlo hecho. Te da mayor capacidad para organizar temas deportivos. Le puede venir bien a cualquiera que finalice su etapa como deportista y quiera seguir en el deporte a nivel organizativo o arbitral. El Curso Kernaba te complementa mucho lo que hayas aprendido anteriormente.