Iesport_logo

Curs Tècnic ASC

Més informació
Més informació
Més informació

Banner_ISO3.jpg



En 1983, asombró al deporte español con un sensacional récord de España de maratón. Juan Carlos Traspaderne surgió casi de la nada para convertirse en una figura nacional. Apenas dos años después, daba por finalizada su apenas empezada carrera profesional, molesto por la hipocresía del entorno. Como buen ingeniero industrial, es determinante cuando ofrece su opinión. No ha perdido de vista su pasión por el deporte, ya que es el director técnico de la Federación Riojana de Atletismo. Además, refuerza sus conocimientos con el Curso de Dirección y Organización de Eventos Deportivos del Instituto Kernaba.

Quisiera comenzar por su experiencia formativa en el Instituto Kernaba

Lo conozco a través de un familiar mío que hizo el Máster en Dirección de Entidades Deportivas. Me lo recomendó y me apunté. En principio, completé el Curso Técnico en Dirección de Entidades Deportivas. Y en estos momentos estoy centrado en el Curso de Dirección y Organización de Eventos Deportivos.

¿Qué destacaría?

Me ha resultado novedoso el tema del marketing. Y también el liderazgo está muy bien planteado. Y un asunto como la seguridad en eventos deportivos, algo que se olvida bastante y que, por la experiencia que yo tengo, es importante. Nos preocupamos mucho del protocolo o de los periodistas. Así que la seguridad se soslaya muchas veces, pero cuando ocurre algo, todo el mundo se acuerda de ella.

Me gustaría conocer algo más de su trabajo diario como director técnico de la Federación Riojana de Atletismo

Es bastante diferente afrontar el atletismo como organizador o como atleta. Aunque bien es verdad que tus experiencias como competidor te ayudan a comprender mejor ciertas facetas organizativas.

¿Cuáles son los principales retos para la Federación Riojana?

Un doble objetivo. Por un lado, luchar contra el ambiente social hostil al atletismo, en el sentido de que el número de practicantes jóvenes va disminuyendo. Y por otro lado, estamos trabajando en un plan de tecnificación junto a nuestra Comunidad Autónoma para intentar relanzar este deporte a través de las escuelas.

¿Qué estado de salud presenta el atletismo en su región?

Está al nivel que tiene que estar. Bien organizado y bien estructurado. Pero claro, estamos hablando de una Comunidad de 250.000 habitantes que compite con otras que tienen millones de habitantes. A nivel general, estamos lógicamente en la cola del furgón. Pero hacemos un buen trabajo y tenemos algunos atletas que destacan, como Roberto Briones, Miriam Bravo, Santi Ezquerro y, sobre todo, Carlota Castrejana, que se ha retirado este año.

Una vez fue Juan Carlos Traspaderne ese buque insignia… ¿Qué recuerda de aquellos años 80 como figura regional y nacional?

(Sonríe) Me queda lo que disfruté en ella y lo que me ayudó esa etapa en mi desarrollo personal. También los valores que descubrí, que en otros aspectos de la vida permanecen más ocultos.

Fulminó el récord de España de maratón, pero luego su paso al profesionalismo no resultó como esperaba y se retiró poco después. ¿Cómo analiza aquella experiencia?

Pues ese salto de amateur a profesional es complicado. Y en aquella época, más. Porque los medios no eran los de ahora. Sí que sacabas un sueldo, pero simplemente para ir viviendo mes a mes. No podías plantearte otras cosas. Hoy en día sí puedes ahorrar para un negocio, pero aún así sigue resultando complicado. Porque en este deporte, las ayudas, becas y contratos te los tienes que ganar año tras año. Con el riesgo de que tu nivel baje por lesiones o cualquier otra circunstancia. Hay que ser valiente, o bien tener las espaldas un poco cubiertas, para tomar la decisión de dedicarte al atletismo profesionalmente. Yo tenía un buen trabajo. Nunca me planteé el atletismo como una profesión. Llegué arriba porque llegué. Pero nunca fue una finalidad de vida para mí.

Su récord le expuso muy rápidamente a los medios de comunicación ¿Cómo se vive ese seguimiento?

A nivel nacional, no me supuso ningún problema. Pero a nivel local y regional sí fue una presión fuerte. Fue un boom. Fui el primero que consiguió récord de España y mínima para los Juegos Olímpicos. Así que tuve una presión fuerte, cuando además no me apoyaron para nada. Eso fue una de las causas que marcó mi retirada. Vine de Los Ángeles’84 tras hacerlo mal y no vi lógico ni justo que se me criticara cuando no había recibido ayuda.

Sorprende que 25 años después, la situación no ha cambiado tanto. El atletismo, que no recibe un gran seguimiento, ha sido muy criticado por no lograr medallas en Pekín.

Sí, es cierto. Pero es que la gente no tiene ni idea. El atletismo es un deporte muy básico y eso permite que gente de muchos países pueda optar a ganar. Es el deporte más practicado en el mundo con mucha diferencia, así que ganar una medalla es muy complicado. A ello se añade que prima mucho el esfuerzo y talento individual sobre los medios que puedas tener. Y los atletas africanos del fondo tienen una filosofía de vida que sitúa a los europeos a años luz de ellos. Aún así, algo más sí podríamos haber logrado en Pekín.

Ma-ra-tón. Tres sílabas que asustan a muchos corredores. ¿Qué tiene esa prueba? ¿Qué le aporta a uno para sacrificarse de esa manera?

Es una prueba que propicia muchísimo el encuentro con uno mismo. Es para personas con mucha reflexión interna. Solitarios aparentemente. Y con voluntad para seguir adelante con algo pese a los inconvenientes que surjan. Va un poco con el carácter. El maratoniano, más que una persona brillante, es una persona machacona. (Risas) Si yo hice maratón, es porque era la prueba que física y psicológicamente se adaptaba mejor a mi personalidad. Hoy las cosas han cambiado. Sigo haciendo mucho deporte, pero no me planteo hacer una maratón. (Se ríe).

Antes de cerrar el capítulo de atletismo, pregunta obligada sobre el dopaje.

Pues voy a ser muy rápido y directo: atleta dopado, atleta que no vuelve a competir. Pero él, y quien le ha dado la sustancia dopante o le ha asesorado sobre dopaje. Estos dos últimos son los eslabones que no se atacan. Quizá porque se mueve mucho dinero con este tema. Basta entrar en cualquier gimnasio. Yo siempre digo que el control antidopaje en una carrera no se debería hacer sólo al primero, sino al que llega en el puesto 500. Nos sorprenderíamos. Se está dando incluso en categorías menores. La gente toma muchas cosas sin tener ni idea. Y eso es peligrosísimo. Ahora empezamos a ver las consecuencias, incluso con fallecimientos.

Es ingeniero industrial. ¿Por qué optó por esos estudios?

También aquí voy a ser claro: había que ganarse la vida. (Risas) Evidentemente, a mí lo que me apasiona es el deporte. Y por ello trato de encaminar siempre mis pasos hacia él.

días se debate una vez más sobre el futuro de la industria española. ¿Cuál es su opinión?

En los años 70 vinieron a España una serie de empresas porqué teníamos una situación estratégica muy buena y una mano de obra barata, muy cualificada y con unas ganas increíbles de trabajar. Y ahora nos tenemos que enfrentar a países de ese perfil. Hablar de Rumanía, por ejemplo, es hablar de España hace 30 años. Tenemos que ir hacia empresas que aporten valor añadido al producto. Es el famoso I+D, que siempre se habla y nunca se hace.

 

Contacte

Institut Kernaba
Avda. Meridiana, 592
08030 Barcelona
T 932745354
F 932745342
info@kernaba.es

¿Vols formar part del nostre equip?
Envia'ns el teu CV a rrhh@kernaba.es

Formació de directius esportius © Institut Kernaba 1994-2009